Parece ser que ahora Disney quiere comprar todo, producir todo y hacer tratos con todo el mundo. Pues ese afán por tratar de ganar dinero por otros medios que no sean sus últimas (y malas) películas le ha llevado a la Disney a contactar con el director de Conciencia en obras tras enterarse de que estaba pensando realizar una segunda parte.
Disney ha dicho que producirá el cortometraje si se cumplen cuatro condiciones:
- Tiene que aparecer algún huérfano.
- Tiene que haber algún fraticidio, matricidio, patricidio o lo que sea. Y se puede estudiar la opción de relaciones incestuales.
- Tiene que haber un montón de canciones ñoñas que puedan luego ser explotadas en formato musical en patines sobre hielo.
- El protagonista será un ratón antropomórfico. Preferente sin armas.
Veremos en qué queda todo esto.

